viernes, 4 de diciembre de 2015

Lo sucede cuando este niño cuando ve a una bandeja de donas, que cómico.

Cuando este padre mostró a su pequeño hijo una bandeja de donas, sabía que el seria entretenido... pero no este entretenido. Pues resulta, que este chaval tiene una curiosidad sin límites sobre los nombres de estas maravillosas golosinas, y él no sabe realmente cual es la pronunciación de cada nombre de los dulces que el padre le muestra.

Él tiene un largo camino por aprender, pero el proceso de aprendizaje es bastante chistoso. Casi Preferimos que estos chicos pronuncien sobre los que les paresca. Se necesita trabajo serio para ser más impresionante que una dona y tocino recubierto, pero sin duda lo hizo.

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